Valverde

Los clientes dudaban si quedarse en Madrid o irse a vivir a otra ciudad. Compraron esta vivienda clásica, de espacios compartimentados y largos pasillos oscuros, con la cocina al fondo, y la transformamos, adaptándola al programa de necesidades de la familia, en otra de espacios amplios, con el patio central organizando la circulación y la cocina abierta al salón. Vestíbulo, salón-comedor con tres balconeras, zona de estar y cocina bien comunicada en la zona de recibo. Cuatro grandes dormitorios, personalizados, con sus cuartos de baño. Y completando el anillo, un despacho-biblioteca luminoso, con cuatro balconeras, que resultó perfecto para trabajar en casa en tiempos de pandemia. Se mantuvieron los suelos, las carpinterías, la altura de los techos. La iluminación se estudió para que reforzara la idea del patio como centro de la casa y de la circulación y la distribución, para evitar pasillos y conseguir las mayores visuales.

Se convirtió esta vivienda en Malasaña en el lugar de encuentro familiar y en el hogar anhelado en el que recibir a todos los hijos repartidos por universidades del mundo entero.

290 m2