San Bernardino

Siempre que coincidíamos disfrutábamos hablando de viajes: Glasgow, Edimburgo, Nueva Orleans, Chicago… cualquiera, a través de sus relatos, resulta el destino más apetecible. Con la reforma de San Bernardino ampliamos las conversaciones a espacios, pérgolas, ventilaciones, colores, azulejos, lámparas, palomas, exposiciones, ceviches, costuras, mercadillos… La reforma ha sido un disfrute, una oportunidad para conocernos mejor.

Pero también para poner en valor la terraza de cuarenta metros cuadrados, la «reina de la casa», saneando la estructura de la pérgola, sustituyendo el toldo por uno neutro y claro y dejar la parte de la salida cubierta con acceso al armario-lavadero que se traslada al exterior para liberar espacio en la cocina y aumentar la capacidad de almacenaje de la vivienda.

Se respeta la distribución inicial optimizándola al máximo. Se abre la cocina para disfrutar de la luz cruzada del salón. Se ajustan las medidas del baño y se multiplican los armarios dando un doble uso al vestíbulo. Las hojas de las ventanas se reducen en número, consiguiendo ventanas de diseño más limpio. Con estas pequeñas  acciones y sin necesitad de tocar la fachada la terraza pasa a ser una parte esencial de la vivienda que multiplica su tamaño al tiempo que se vuelve funcional y acogedora. Resultado: ¡Nos la quitan de las manos!

Sup: 60 m2 + 40 m2 de terraza