Covarrubias

Compraron una oficina oscura y la transformamos en una vivienda luminosa con un acogedor patio.

A los propietarios les encanta cocinar y pidieron una cocina grande, con varias encimeras para poder cocinar juntos, pero no revueltos. La cocina pasó a ser el centro de la casa.

Se descubrieron las vigas marcando el ritmo de la estructura. 

Las verjas pasaron a ser lamas, texturas, marquesinas… El suelo a ser pared, mesas y taburetes. La pared a ser jardinera, enredaderas y rododendros… Y la oficina se transformó en hogar.

Superficie: 250 m2