Asturias

A los dueños les gusta los ripios, los vídeos, el teatro, la literatura, el senderismo, los paseos en moto, las temporadas en Asturias, recibir y compartir su casa con familia y amigos… Y, aunque tenía tres plantas y dormitorios como si de un hotel se tratara, todos en suite, con tanta hospitalidad, pensaron que la casa se les quedaba pequeña y surgió la oportunidad de ampliarla comprando la colindante, del Chuli.

Se pudo extender la cocina ocupando el antiguo comedor, el comedor se trasladó al antiguo salón, se desplazó el aseo y la casita de al lado se transformó en un magnífico salón de techos altos, y mampostería vista, un garaje para la moto y un amplio cuarto de lavado.

La separación entre el salón y los otros dos espacios se hizo con un tabique que no llega hasta el techo para que se perciba la continuidad espacial mediante la estructura de la cubierta.  El muro sur se rasgó con ventanales que enmarcan diferentes vistas y permiten la entrada del sol directo en la sala. Se aprovechó el hueco original del hogar para la nueva chimenea, diseñada también como mueble para la televisión. La entrada se acondicionó para tener un espacio de estar exterior, rodeado de plantas. Las baldosas hidráulicas originales se reutilizaron en la plataforma entre el nuevo comedor y el jardín, incrustándolas en el hormigón. Se cambió el suelo de toda la planta baja para dar continuidad a las dos edificaciones que pasaron a ser una sola vivienda en donde poder disfrutar siendo dos o siendo veinte.

Superficie de la intervención: 126 m2